Dar el pecho al recién nacido

Diciembre, 18 2018
Dar el pecho al recién nacido

Factores de riesgo de activación secretora tardía

Algunos factores biológicos, como el índice de masa corporal, enfermedades padecidas por la madre o el bebé, el peso al nacer, la edad gestacional, el tipo de mama y de pezón, la ansiedad y el estrés pueden afectar a la experiencia de lactancia temprana y retrasar la activación secretora. Asimismo, existen factores de riesgo específicos relacionados con el parto y las prácticas hospitalarias que pueden tener una influencia negativa sobre la lactancia a largo plazo si no se gestionan adecuadamente al inicio del puerperio.

Existen los siguientes factores de riesgo ligados al parto:

  • cesárea;
  • duración del parto;
  • niveles elevados de cortisol en la madre y el feto;
  • fármacos utilizados en el parto.

Entre los factores de riesgo de la hospitalización se incluyen:

  • momento de la primera sesión de lactancia;
  • frecuencia de alimentación;
  • uso de chupetes;
  • apoyo del entorno;
  • motivación para dar el pecho;
  • temperamento y capacidad de succión del bebé.

Para superar todos estos desafíos durante la dilatación, el parto y la estancia en el hospital, las madres pueden necesitar el apoyo de un profesional sanitario desde los primeros momentos para ser capaces dar el pecho a su bebé.

Inicio temprano de la lactancia

Existen pruebas sólidas de que los recién nacidos que se colocan piel con piel con sus madres justo después del parto y se alimentan al pecho durante su primera hora de vida tienen mejores resultados de lactancia, entre los cuales se incluyen una reducción del riesgo de activación secretora tardía, una mayor producción de leche y una extensión del periodo de lactancia. Por lo tanto, es importante que se dé a la madre la posibilidad de dar el pecho y tener contacto piel con piel con el bebé en el paritorio inmediatamente tras el parto. Se recomienda evitar toda separación de la madre y el bebé durante las primeras horas. No deberá interrumpirse la primera toma, siempre que sea segura desde el punto de vista médico.

Tras un parto por cesárea, el recién nacido también puede colocarse piel con piel sobre la parte superior del abdomen y el pecho. Aquellas madres que den a luz mediante cesárea seguramente necesitarán más ayuda por parte del personal de enfermería y de sus familiares para colocar al bebé.

Si no es posible dar el pecho durante la primera hora debido a la separación de la madre y su bebé, se recomienda realizar una extracción en la primera hora tras el parto. Está demostrado que las madres que comienzan a extraerse la leche durante la primera hora inician antes la lactancia, dan el pecho durante más tiempo y tienen una mayor producción de leche en comparación con las madres que efectúan más tarde su primera extracción.

Lactancia frecuente

La lactancia frecuente resulta importante para ayudar a la madre a alcanzar una adecuada producción de leche y para minimizar la pérdida de peso tras el parto, así como para reducir los niveles de bilirrubina del bebé. Las madres que dan el pecho con más frecuencia durante las primeras dos semanas del puerperio muestran una mayor producción de leche en comparación con las madres que dan el pecho con menos frecuencia. Se ha comprobado un efecto similar en las madres que requieren un extractor de leche y realizan extracciones frecuentes.

Por lo tanto, deberá animarse a las nuevas madres a dar el pecho y a ofrecer ambos pechos en cada toma. Normalmente, los recién nacidos se alimentan entre ocho y doce veces cada 24 horas, con un intervalo promedio de entre dos y tres horas, aunque existen grandes variaciones de unos bebés a otros. 

Prácticas hospitalarias

Debe formarse al personal y deben aplicarse políticas de lactancia basadas en estudios empíricos. Por ejemplo, políticas que reconozcan la importancia de la lactancia y fomenten la lactancia autorregulada por el bebé, el alojamiento conjunto de la madre y el bebé, la permanencia del bebé en el pecho sin interrupciones y la introducción de protocolos estandarizados de gestión de la lactancia en caso de que la madre o el bebé padezcan algún tipo de dificultad. Además, debe evitarse el uso de chupetes y de suplementos (a menos que sea por indicación médica). En el momento del alta, es importante ofrecer una asistencia continuada con contacto permanente y derivación a profesionales de la lactancia.

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